Clean Eating vs IIFYM: qué dieta encaja con tus objetivos
Si llevas tiempo entrenando, esto te sonará. Comes “bastante bien”, entrenas duro… y aun así no progresas como esperabas. O al revés: cuentas calorías como un reloj suizo, pero tu relación con la comida empieza a ser rara. Muy rara.
En el mundo fitness hay dos bandos que suelen chocar: los del Clean Eating y los del IIFYM (If It Fits Your Macros). Comer limpio vs contar macros. Blanco o negro. ¿El problema? Que la mayoría se queda con una versión extrema de cada enfoque.
Y no va de eso. Va de entender qué te aporta cada uno y cuál encaja mejor con tu objetivo, tu entrenamiento y tu vida real. Porque sí, la vida real importa. Mucho.
¿Qué es Clean Eating y qué es IIFYM?
Clean Eating: comer alimentos reales sin complicarse
El Clean Eating no es una dieta cerrada con reglas estrictas. Es más bien una filosofía. Se basa en priorizar alimentos poco procesados, con ingredientes reconocibles y una buena densidad nutricional.
Hablamos de verduras, frutas, legumbres, huevos, carnes y pescados frescos, cereales integrales, frutos secos… Comida de toda la vida. La que sabes de dónde viene.
La idea es simple: si comes alimentos “limpios”, tu cuerpo se autorregula mejor. Comes hasta saciarte, mejoras digestiones, tienes más energía y, casi sin darte cuenta, controlas las calorías. Suena bien. Y muchas veces funciona.
Pero ojo. Clean Eating no significa comer poco, ni eliminar grupos de alimentos porque sí. Ni mucho menos vivir a base de pollo y brócoli. Eso ya es otra historia.
IIFYM: contar macros para controlar resultados
IIFYM significa literalmente “si encaja en tus macros”. Aquí el foco no está tanto en qué comes, sino en cuánto comes de cada macronutriente: proteínas, carbohidratos y grasas.
Primero calculas tus calorías diarias según tu objetivo (definir, ganar músculo, mantener). Luego repartes esas calorías en macros. Y a partir de ahí… tienes margen.
¿Que quieres arroz integral o patatas? Perfecto. ¿Que un día cae una hamburguesa? Mientras cuadre, también entra. Esta flexibilidad es justo lo que hace que mucha gente se adhiera mejor a la dieta.
Eso sí, IIFYM requiere aprendizaje, constancia y un mínimo de organización. No es magia. Y mal aplicado, puede acabar siendo un festival de ultraprocesados “porque entran en macros”.
Ventajas y desventajas del Clean Eating
Puntos fuertes del Clean Eating en definición
En fases de pérdida de grasa, el Clean Eating suele brillar. ¿Por qué? Porque comes alimentos con mucho volumen y pocas calorías. Verduras crujientes, frutas jugosas, platos grandes que llenan.
Además, mejoras la calidad de la dieta casi sin esfuerzo. Más fibra, más micronutrientes, mejores digestiones. Y eso se nota cuando entrenas, ya sea levantando pesado o haciendo cardio como Correr en cinta.
Para personas que odian pesar comida o usar apps, este enfoque es un alivio. Comes “bien”, te mueves y confías en el proceso. Menos estrés mental. Más calma.
Errores y desventajas comunes al comer “demasiado limpio”
El problema aparece cuando lo limpio se convierte en obsesión. Miedo al pan. Al arroz blanco. A comer fuera. A disfrutar.
Otro error clásico: no comer suficiente. Muchos platos “limpios” son tan bajos en calorías que, sin querer, entras en déficit constante. Resultado: estancamiento, fatiga y entrenamientos mediocres.
Si entrenas fuerza de verdad —sentadillas, pesos muertos, presses— necesitas energía. Y mucha.
Ventajas y desventajas de la dieta IIFYM
Por qué IIFYM funciona tan bien en volumen
Para ganar masa muscular, el control calórico es clave. Y aquí IIFYM juega en casa. Sabes exactamente cuánto comes y cuánto necesitas.
Si tu rutina incluye básicos como la Sentadilla Completa con Barra, el Peso muerto con barra o el Press de banca con barra, tener suficientes carbohidratos y proteína marca la diferencia.
Además, la flexibilidad social ayuda mucho. Cumples macros y puedes seguir quedando con amigos, celebrando cumpleaños o improvisando comidas sin culpa.
Cuando contar macros se vuelve un problema
No todo es perfecto. Contar macros puede volverse absorbente. Pesas todo. Miras etiquetas todo el tiempo. Y si un día no puedes controlar la comida… ansiedad.
Otro riesgo: priorizar solo los números. Sí, unas galletas pueden encajar en macros. Pero si tu dieta se basa en eso, tu rendimiento y tu salud lo notarán.
IIFYM funciona cuando hay educación nutricional detrás. Sin eso, es fácil perder el norte.
Errores comunes y mitos en Clean Eating e IIFYM
Vamos claros. Ningún enfoque es mágico.
En Clean Eating, el error típico es pensar que “limpio” equivale a “adelgaza”. Puedes ganar grasa comiendo aguacates y frutos secos si te pasas.
En IIFYM, el mito es que todo vale. No. Tu cuerpo no es una calculadora que solo responde a macros. La calidad importa. Y mucho.
Y en ambos casos, hay un fallo compartido: no cuadrar la dieta con el entrenamiento y el descanso. Puedes comer perfecto, pero si duermes poco y entrenas sin progresión… mal asunto.
¿Qué dieta encaja mejor según tu objetivo fitness?
Definición y pérdida de grasa
Si tu objetivo es perder grasa, Clean Eating suele ser más fácil de mantener. Menos hambre, menos ansiedad y mejor adherencia.
Aun así, un toque de control calórico estilo IIFYM puede ayudarte a no estancarte. Especialmente cuando el progreso se frena.
Volumen y ganancia muscular
Aquí IIFYM gana puntos. Necesitas asegurar calorías y proteína suficientes para rendir y recuperarte. Sobre todo si entrenas pesado varias veces por semana.
Eso sí, que la base siga siendo comida real. Tu estómago y tus entrenos lo agradecerán.
Mantenimiento y recomposición corporal
En este punto, combinar ambos enfoques suele ser la mejor opción. Comes mayoritariamente limpio, pero con flexibilidad.
No cuentas cada gramo, pero tienes referencias. Control sin obsesión.
Cómo combinar Clean Eating e IIFYM de forma inteligente
Este es el enfoque que más recomiendo. El híbrido.
Usa alimentos limpios el 80% del tiempo. Verduras, proteínas de calidad, carbohidratos simples y complejos bien elegidos. Y deja un 20% para la flexibilidad.
¿Un ejemplo? Desayunas avena, fruta y yogur. Comes arroz, pollo y verduras. Meriendas algo sencillo. Y por la noche, si encaja, una pizza casera o una cena fuera.
Sin culpa. Sin drama. Constancia.
Conclusión: la mejor dieta es la que puedes mantener
No existe la dieta perfecta. Existe la que encaja contigo, con tu entrenamiento y con tu vida.
Clean Eating e IIFYM no son enemigos. Son herramientas. Úsalas con cabeza, sin dogmas y con perspectiva a largo plazo.
Entrena duro. Come bien. Descansa. Y repite. Trust me on this.




